Uno de los mayores retos al trabajar la Expresión Corporal en Educación Física es conseguir que el alumnado pierda el miedo a expresarse a través del movimiento. En muchas ocasiones, cuando planteamos tareas demasiado abiertas, algunos niños y niñas se sienten inseguros, no saben cómo empezar o simplemente se bloquean ante la falta de referencias.
Para facilitar este proceso creativo, podemos utilizar los llamados pretextos de movimiento, es decir, consignas, estímulos o propuestas que orientan la exploración corporal sin limitar la creatividad del alumnado. Los pretextos sirven como punto de partida para que cada participante encuentre sus propias respuestas motrices y expresivas.
De esta manera, proporcionamos una estructura inicial que favorece la participación de todo el grupo, al mismo tiempo que fomentamos la imaginación, la comunicación no verbal y la búsqueda de soluciones personales a los diferentes retos planteados.
Una metodología basada en el descubrimiento guiado
El trabajo mediante pretextos encaja perfectamente dentro de metodologías activas como el descubrimiento guiado y la resolución de problemas motrices.
El docente no muestra un modelo cerrado que el alumnado deba imitar, sino que propone situaciones y preguntas que invitan a explorar distintas posibilidades de movimiento:
- ¿Cómo podríamos movernos todos al mismo tiempo?
- ¿Cuántas formas diferentes encontramos para llegar al suelo?
- ¿Cómo expresaríamos la alegría sin utilizar palabras?
- ¿Qué movimientos nos ayudan a transmitir calma o belleza?
A través de estas propuestas, cada alumno construye sus propias respuestas corporales, desarrollando la creatividad, la autonomía y la confianza en sí mismo.
¿Por qué trabajar con pretextos?
Los pretextos permiten desarrollar numerosos aspectos educativos:
- Mejoran la creatividad motriz.
- Favorecen la desinhibición y la autoestima.
- Potencian la expresión de emociones y sentimientos.
- Desarrollan la conciencia corporal.
- Mejoran la comunicación no verbal.
- Favorecen la cooperación y la interacción entre iguales.
- Incrementan la capacidad de improvisación y adaptación.
Además, ayudan a crear un clima de aula más participativo, donde no existen respuestas correctas o incorrectas, sino diferentes formas de expresarse.
Algunos ejemplos de pretextos
Movimiento simultáneo
El alumnado debe coordinar sus movimientos con los de uno o varios compañeros, intentando que las acciones se realicen al mismo tiempo.
Algunas propuestas pueden ser:
- Desplazarse sincronizadamente por el espacio.
- Crear secuencias de movimientos en parejas.
- Construir pequeñas coreografías grupales.
- Representar máquinas humanas en funcionamiento.
Este tipo de actividades favorecen la cooperación, la observación y la percepción temporal.
Bajar al suelo
El objetivo consiste en explorar diferentes formas de pasar de la posición de pie al suelo.
Por ejemplo:
- Descender lentamente.
- Utilizar diferentes apoyos corporales.
- Simular que el cuerpo pierde energía.
- Bajar siguiendo distintos ritmos musicales.
Esta propuesta amplía el repertorio motor y ayuda a tomar conciencia de las posibilidades corporales.
Reptaciones
Las reptaciones permiten descubrir formas alternativas de desplazamiento utilizando el contacto con el suelo.
Podemos plantear situaciones como:
- Movernos como distintos animales.
- Cruzar espacios imaginarios peligrosos.
- Atravesar túneles o cuevas ficticias.
- Desplazarnos utilizando únicamente determinadas partes del cuerpo.
Además de enriquecer la expresión corporal, estas tareas mejoran la coordinación y el control postural.
Expresar la belleza
Se trata de un pretexto más abstracto que invita a interpretar conceptos y emociones mediante el movimiento.
Algunas preguntas que pueden servir de guía son:
- ¿Cómo se mueve algo que consideramos bello?
- ¿Qué movimientos transmiten armonía?
- ¿Qué formas corporales generan sensación de equilibrio?
Este tipo de propuestas favorecen la sensibilidad artística y la capacidad simbólica.
Uso del espacio
El alumnado explora diferentes formas de relacionarse con el entorno.
Por ejemplo:
- Ocupar todo el espacio disponible.
- Utilizar únicamente determinados rincones.
- Crear trayectorias imaginarias.
- Cambiar constantemente los niveles y direcciones de desplazamiento.
Estas actividades desarrollan la percepción espacial y enriquecen la calidad del movimiento.
Algunas recomendaciones prácticas
Para que este tipo de propuestas funcionen adecuadamente es importante:
- Crear un clima seguro y libre de juicios.
- Valorar la originalidad y la participación por encima de la ejecución técnica.
- Utilizar música como elemento motivador.
- Comenzar con pretextos sencillos y progresar hacia otros más abstractos.
- Favorecer momentos de reflexión y puesta en común al finalizar las actividades.
La Expresión Corporal no busca que todos los alumnos se muevan igual, sino que cada uno descubra formas personales de comunicar, sentir y crear a través de su cuerpo.
Los siguientes vídeos muestran algunos ejemplos prácticos de cómo trabajar los pretextos de movimiento simultáneo y de bajada al suelo, dos propuestas sencillas pero muy eficaces para iniciar al alumnado en el trabajo expresivo. de ejemplo del pretexto de movimientos simultáneos: