Internet está lleno de vídeos virales que aparecen, triunfan durante un tiempo y terminan cayendo en el olvido. Sin embargo, algunos consiguen ir mucho más allá del entretenimiento y se convierten en auténticas herramientas educativas. Es el caso de Matt Harding, más conocido como Dancing Matt.
Todo comenzó cuando este joven estadounidense empezó a grabarse realizando un sencillo y peculiar baile durante sus viajes por diferentes países. Lo que parecía una simple broma terminó convirtiéndose en uno de los fenómenos virales más conocidos de Internet: la serie “Where the Hell is Matt?”.
Con el paso de los años, sus vídeos fueron evolucionando. Si en las primeras grabaciones aparecía bailando solo, poco a poco miles de personas de todos los continentes comenzaron a unirse espontáneamente a sus coreografías. Niños, adultos, personas mayores, deportistas, músicos, comunidades indígenas o personas con discapacidad comparten unos segundos de baile, demostrando que el movimiento es un lenguaje universal capaz de superar fronteras, idiomas y diferencias culturales.
Mucho más que un vídeo divertido
Desde el área de Educación Física, este vídeo ofrece una oportunidad magnífica para reflexionar con el alumnado sobre valores que van mucho más allá de la práctica motriz.
Al observar atentamente las diferentes escenas surgen preguntas muy interesantes:
- ¿Por qué algunas bailarinas de Siria aparecen con el rostro pixelado?
- ¿Qué significado tiene la pintura corporal de los habitantes de Papúa Nueva Guinea?
- ¿Por qué cada grupo baila de una forma diferente?
- ¿Qué tradiciones o costumbres representan sus movimientos?
- ¿Qué tienen en común todas esas personas a pesar de vivir en lugares tan distintos?
Estas cuestiones ayudan al alumnado a desarrollar el pensamiento crítico, la curiosidad y el respeto hacia otras culturas, comprendiendo que existen muchas formas de vivir, expresarse y comunicarse.
La expresión corporal como lenguaje universal
La expresión corporal ocupa un lugar destacado dentro del currículo de Educación Física. A través del movimiento, el alumnado aprende a comunicar emociones, ideas y sentimientos sin necesidad de utilizar palabras.
En un mundo cada vez más globalizado, resulta especialmente interesante comprobar cómo un gesto tan sencillo como un baile puede conectar a personas de culturas completamente diferentes.
El mensaje del vídeo es claro: todos somos diferentes, pero todos podemos compartir una misma experiencia.
¿Cómo trabajarlo en Educación Física en Primaria?
El vídeo puede convertirse en el punto de partida de numerosas propuestas didácticas.
1. El baile de nuestra clase
Cada grupo inventa una pequeña secuencia de movimientos muy sencilla que represente a la clase. Después se graba en diferentes espacios del colegio (biblioteca, patio, gimnasio, comedor, huerto escolar…) simulando el estilo de Matt Harding.
2. Bailamos alrededor del mundo
Cada equipo investiga un país y aprende un baile tradicional o algunos de sus movimientos más característicos. Posteriormente se realiza una muestra colectiva en la que el alumnado “viaja” por diferentes culturas a través del movimiento.
3. Expresión corporal sin palabras
Por parejas o pequeños grupos, los alumnos representan emociones, profesiones, animales o situaciones únicamente mediante gestos y movimientos corporales. El resto de la clase debe adivinar el mensaje.
4. El mapa del movimiento
Cada estación del gimnasio representa un continente. En cada una se propone una forma distinta de desplazarse, bailar o moverse inspirándose en diferentes manifestaciones culturales.
5. Creamos nuestro propio “Where is our class?”
Como producto final, toda la comunidad educativa puede participar grabando un vídeo colaborativo en distintos espacios del centro o incluso del municipio, mostrando que la Educación Física también sirve para unir personas.
Competencias que se desarrollan
Este tipo de actividades favorecen mucho más que la condición física. También ayudan a desarrollar:
- La creatividad.
- La comunicación no verbal.
- La coordinación y el ritmo.
- La empatía.
- El respeto por la diversidad.
- La competencia social y ciudadana.
- La conciencia intercultural.
- La autoestima y la confianza para expresarse delante de otras personas.
Buenas prácticas para el aula
Para que estas propuestas sean realmente inclusivas es recomendable:
- Evitar valorar la calidad del baile y centrarse en la participación.
- Adaptar los movimientos para que todo el alumnado pueda participar, independientemente de sus capacidades.
- Favorecer un clima de respeto donde nadie tenga miedo a hacer el ridículo.
- Explicar previamente el contexto cultural de cada danza o tradición para evitar estereotipos.
- Valorar el trabajo cooperativo por encima del resultado final.
Un mensaje que sigue vigente
A veces pensamos que para enseñar grandes valores hacen falta recursos muy complejos. Sin embargo, un vídeo de apenas unos minutos puede convertirse en el inicio de una conversación sobre diversidad, inclusión, convivencia y respeto.
Porque, al fin y al cabo, todos hablamos idiomas diferentes, vivimos en lugares distintos y tenemos costumbres diversas… pero cuando nos movemos juntos, descubrimos que el lenguaje del cuerpo es capaz de acercarnos mucho más de lo que imaginamos.