La actividad física y la salud mantienen una relación directa e inseparable. Numerosos estudios demuestran que mantenerse activo de forma regular contribuye al desarrollo físico, emocional y social de niños y niñas, además de ayudar a prevenir enfermedades asociadas al sedentarismo.
En una sociedad donde cada vez pasamos más tiempo sentados frente a pantallas, resulta fundamental fomentar desde edades tempranas hábitos de vida activos que acompañen al alumnado durante toda su vida.
Para conseguirlo, no basta con realizar ejercicio de manera ocasional. Es importante planificar la actividad física de forma adecuada, equilibrada y progresiva. Una de las herramientas más utilizadas para ello es el principio FITT-VP, un modelo sencillo que permite organizar programas de ejercicio físico orientados a la salud.
¿Qué significa el principio FITT-VP?
El modelo FITT-VP está formado por seis elementos fundamentales:
🔹 Frecuencia (Frequency): indica cuántas veces realizamos actividad física durante la semana.
🔹 Intensidad (Intensity): hace referencia al esfuerzo realizado durante la actividad. En el ámbito escolar suele relacionarse con la Zona de Actividad Saludable (ZAS), es decir, una intensidad moderada o vigorosa que permita obtener beneficios para la salud.
🔹 Tiempo (Time): duración de cada sesión o actividad física.
🔹 Tipo (Type): modalidad de ejercicio que se realiza (correr, nadar, montar en bicicleta, juegos deportivos, ejercicios de fuerza, estiramientos, etc.).
🔹 Progresión (Progression): aumento gradual de la dificultad, duración o intensidad para favorecer la mejora física de forma segura.
🔹 Variedad (Variety): combinación de diferentes actividades para mantener la motivación, desarrollar capacidades diversas y reducir el riesgo de lesiones o sobrecargas.
Un ejemplo de planificación saludable para alumnado de Educación Primaria
Siguiendo las recomendaciones internacionales de actividad física para niños y niñas, una planificación equilibrada debería incluir actividades de resistencia aeróbica, fortalecimiento muscular y trabajo de flexibilidad.
Resistencia aeróbica
- Frecuencia: 5 días por semana.
- Intensidad: dentro de la Zona de Actividad Saludable (60-85%).
- Tiempo: entre 30 y 60 minutos por sesión.
- Actividades recomendadas: correr, montar en bicicleta, caminar a paso rápido, patinar, nadar o participar en juegos activos.
Resistencia y fuerza muscular
- Frecuencia: al menos 2 días por semana.
- Intensidad: moderada.
- Volumen: entre 8 y 10 repeticiones por ejercicio, realizando de 8 a 10 ejercicios diferentes.
- Actividades recomendadas: ejercicios dinámicos que impliquen los principales grupos musculares, como sentadillas, abdominales, zancadas, trepas, saltos o circuitos motores.
Flexibilidad
- Frecuencia: al menos 3 días por semana, siendo recomendable realizarla diariamente.
- Intensidad: sin provocar dolor.
- Tiempo: mantener cada estiramiento entre 10 y 30 segundos.
- Volumen: de 3 a 5 repeticiones por ejercicio.
- Actividades recomendadas: diferentes tipos de estiramientos que involucren los principales grupos musculares.
Educar para una vida activa
La Educación Física desempeña un papel fundamental en la adquisición de hábitos saludables. Más allá de mejorar la condición física, ayuda al alumnado a comprender la importancia de mantenerse activo, disfrutar del movimiento y adoptar estilos de vida saludables que repercutirán positivamente en su bienestar presente y futuro.
Promover la actividad física regular durante la infancia no consiste únicamente en mejorar el rendimiento motor, sino en proporcionar herramientas para que los niños y niñas aprendan a cuidar de su propia salud a lo largo de toda la vida.
Vemos a continuación el ejemplo de planificación para la etapa primaria:
